PROYECTO ALTERNATIVO DE REFORMA PETROLERA EN OCHO PUNTOS
ESTRATÉGICOS:
1. El desarrollo social nacional, prioridad del reparto de la renta
petrolera.
Restablecer la legalidad constitucional y detener la transferencia
de operaciones y renta petrolera al sector petrolero.
Derogar las reformas y adiciones a la Ley Reglamentaria del artículo
27 constitucional y hacer una revisión a fondo a la Ley de
Petróleos Mexicanos y su reglamento para realinearla al mandato
constitucional.

Cancelar los contratos de servicios múltiples, “ampliados”,
“autofinanciables” o “integrales” y todo tipo de convenio
que autorice a particulares realizar actividades reservadas al
Estado.
Asegurar que Petróleos Mexicanos conserve una parte sustancial de
los ingresos que genera para financiar proyectos estratégicos en
exploración, producción y transformación industrial.
Realizar una reforma fiscal que realmente despetrolice el
presupuesto federal, sobre la base de quitar los privilegios al
capital nacional y transnacional en materia fiscal, de ampliar el
padrón de contribuyentes y aplicar de manera eficaz las actuales
tasas impositivas.
Considerar el consumo doméstico en gas LP o gas natural como parte
de la canasta básica.
Emprender o, en su caso, ampliar programas en las comunidades
asentadas en zonas petroleras que las conduzcan a obtener y aplicar
con justicia social los beneficios de la riqueza petrolera y
construir e implantar el funcionamiento de Consejos Comunitarios que
impulsen y evalúen los avances de un Plan para la seguridad y
operación sin riesgos de la industria petrolera y con desarrollo
comunitario en zonas petroleras.
Suspender los aumentos de precios a las gasolinas y diésel que
periódicamente se realizan en nuestro país como impuesto
disfrazado, pues actualmente las gasolinas son más baratas en
Estados Unidos que en México, por lo que no se justifica.
2. Seguridad energética y desarrollo económico nacional,
prioridades de la planificación a corto y largo plazos.
Establecer una nueva relación entre el Estado y Petróleos
Mexicanos, donde el primero establezca como mandato la orientación
y objetivos de la política energética, y el segundo cuente con
plena libertad operativa para su ejecución eficaz y eficiente.
Asegurar la coordinación de Petróleos Mexicanos y Comisión
Federal de Electricidad para alcanzar el balance óptimo energético
nacional; ambas instituciones apoyadas con el desarrollo de nuevos
proyectos preparados en forma conjunta por nuestras capaces y
orgullosamente mexicanas UNAM, IPN, IMP, IIE, Pemex y CFE,
financiados con parte de los excedentes petroleros.

Mantener, sin aumentar en el corto plazo, las exportaciones de
petróleo crudo, sobre la base de evitar la sobreexplotación de
yacimientos y generar divisas para financiar los proyectos de
desarrollo nacional, priorizando siempre entregar al sistema de
refinación, el petróleo crudo necesario para que trabaje el 100%
su capacidad instalada (1 millón 690 mil barriles al día).
Determinar en el corto plazo los precios interorganismo de las
filiales de Petróleos Mexicanos, no sobre la base de precios de
referencia internacional, sino de sus costos reales de producción,
a fin de aprovechar las ventajas comparativas y potencial de largo
plazo del país, propiciar el fortalecimiento de Petróleos
Mexicanos como exportador de productos procesados y de las cadenas
productivas necesarias para este fin.
Priorizar la formación de expertos mexicanos en exploración y
explotación en aguas profundas, en colaboración con países
productores y no con empresas transnacionales.
Rechazar el mecanismo de bonos, dado que tarde o temprano los mismos
(al igual que en el caso de una apertura del capital en la Bolsa)
quedarán concentrados en pocas manos.
3. Desarrollo tecnológico de Petróleos Mexicanos y del Instituto
Mexicano del Petróleo (IMP).
Realizar esfuerzos tecnológicos de largo plazo para asegurar la
competitividad de los productos procesados de exportación, así
como para desarrollar tecnología ambientalmente sustentable. La
responsabilidad será de Petróleos Mexicanos y el proveedor
prioritario para este fin, el Instituto Mexicano del Petróleo.
Siendo notoria la exclusión del IMP en la Estrategia Nacional de
Energía 2013-2017, incluir por decreto y de manera directa a dicha
institución en la responsabilidad de los objetivos y líneas de
acción relacionadas con la exploración, explotación, refinación
y petroquímica.
Sacar al IMP y su desarrollo de la lógica de la mercantilización
de la investigación y reorientarlas según el carácter estratégico
de la industria petrolera, por lo que deberá estar 100% dedicado a
la investigación básica y aplicada al servicio de Petróleos
Mexicanos, con recursos públicos. Las labores de docencia deberán
estar concentradas únicamente en doctorados sobre las líneas de
investigación oficial del IMP, no en otro tipo de cursos y
diplomados.
Priorizar Petróleos Mexicanos al IMP en las adquisiciones de
tecnología frente a terceros, y sólo acudir a éstos en caso de
ausencia de soluciones de parte del IMP. En cuanto a terceros,
deberá priorizar a proveedores nacionales por encima de
extranjeros. Esto deberá ser rigurosamente auditado. Si esto
encuentra límites de cualquier tipo por la aplicación del TLCAN,
el Estado deberá evaluar de forma prioritaria la revisión de tal
tratado. Solo de este modo se podrá recuperar lo expresado en el
decreto vigente de la constitución del IMP: “Este organismo tiene
por objeto la investigación y el desarrollo tecnológicos
requeridos por las industrias petrolera, petroquímica y química”.

Destinar partidas presupuestales excepcionales para modernizar la
infraestructura del IMP y la actualización de su personal,
condiciones en las que actualmente se encuentra rebasado por otras
empresas e instituciones que operan como competencia del IMP, a fin
de permitirle cumplir el mandato señalado a cabalidad.
Instrumentar esquemas operativos y financieros multianuales de largo
plazo con Pemex para evitar la dependencia de autorizaciones
financieras anuales de Pemex y SHCP en la asignación de recursos y
recontratación de personal eventual, evitando retrasos en la
entrega de resultados a Pemex, desfase de programas de trabajo y
pérdida de calidad de sus productos.
Disponer que las pruebas de escalamiento de tecnologías sean
dirigidas ya sea por Petróleos Mexicanos o por e lMP, según
convenga en cada caso, no por terceros.
Garantizar que la comercialización de productos, proyectos y
servicios no distraiga en ningún caso al IMP de sus
responsabilidades, y que tal comercialización sea, al igual que la
docencia, una actividad secundaria y sólo en función del
crecimiento teórico-práctico del conocimiento de la propia
institución. Tal medida requerirá dar marcha atrás parcialmente a
las reformas al decreto del IMP implantadas en 2001.
Debe entenderse entonces que el IMP no deberá tener la orientación
de una institución comercial y que no será parte de las
responsabilidades del IMP funcionar únicamente con recursos
propios, lo cual únicamente lo distrae de sus obligaciones
estratégicas, interpretándose con esto que la naturaleza
estratégica del IMP debe excluirlo de la moda de forzar a las
instituciones de investigación a la rentabilidad de proyectos y
servicios a corto plazo.
4. Explotar y transformar en forma racional y eficiente los
hidrocarburos.
a) En explotación de crudo:
Explotar en forma racional y eficiente cuencas y yacimientos
petroleros y gasíferos, aplicando de manera sistemática técnicas
de recuperación secundaria y mejorada.
Condicionar las cuotas de extracción de crudo, especialmente para
exportación, a la obtención de la máxima recuperación de
hidrocarburos.
Desarrollar un programa intensivo de exploración para renovar
reservas y sosstener la producción petrolera y de gas natural, para
incrementar la reposición de reservas a un mínimo de 20 años.

Apoyamos el fortalecimiento de la Comisión Nacional de
Hidrocarburos en su papel de auditor de proyectos estratégicos. En
ningún momento debe tener funciones como aval para cuadricular el
territorio nacional a fin de concesionar bloques, como ocurrió en
la zona de Burgos y como hace actualmente la Secretaría de Economía
respecto de la minería.
Suspender inmediatamente la inyección de nitrógeno en Cantarell y
Jujo Ticominoacán y eliminar esta práctica de forma definitiva,
por el daño que ocasiona a la calidad de los hidrocarburos
obtenidos.
Priorizar la metódica exploración de prospectos en tierra y aguas
someras antes de ir a aguas profundas. Éstas últimas, Petróleos
Mexicanos debe contemplarlas en un escenario de mediano y largo
plazo, en los cuales tenga tiempo suficiente para prepararse dela
mejor manera y no ir precipitadamente en condiciones desventajosas
para México, ya que ir “acompañados” por compañías
petroleras extranjeras mediante “contratos de riesgo”, de obra
pública “ampliados” o “incentivados” o “autofinanciables”,
como se les quiere llamar, significará compartir la renta petrolera
prioridad de la Nación de manera innecesaria.
Avanzar en la exploración y cuantificación de reservas del gas de
lutitas, pero no explotarlo hasta que existan tecnologías que sean
ambientalmente sustentables.
Condicionar todo aumento de volumen de exportación de petróleo
crudo a la obtención y manutención de una relación de reservas
probadas/producción igual o superior a 20 años y a que la demanda
del mercado interno esté cubierta con refinados producidos en el
país.
b) En refinación:

Llevar a cabo las acciones necesarias para que el Sistema Nacional
de Refinación esté en condiciones de procesar un millón 690 mil
barriles diarios, que es su capacidad de refinación atmosférica
instalada, lo que permitirá reducir en el corto plazo la
importación de gasolinas e incrementar la disponibilidad de
combustóleo para la Comisión Federal de Electricidad, junto con la
adecuada instalación de sistemas anticontaminantes en las plantas
termoeléctricas instaladas.
Priorizar el avance de la Refinería Bicentenario y reorientar la
inversión para construir tres nuevas refinerías más, para
procesar 900 mil barriles diarios de petróleo crudo adicional, como
mínimo, necesarios para alcanzar la autosuficiencia en productos
petrolíferos.
c) En gas natural:
Reducir el uso del gas natural como combustible, utilizándolo en el
desarrollo de cadenas productivas que generen mayor valor agregado.
Cancelar los contratos de servicios múltiples para explotación de
gas en la Cuenca de Burgos por innecesarios, incosteables e
inconstitucionales.
Cancelar los contratos integrales de exportación de Chicontepec,
por su incosteabilidad, hasta que se desarrolle una tecnología que
la haga económicamente viable.

Cancelar los contratos integrales de exploración y producción en
campos maduros, Chicontepec y aguas profundas, porque entregan la
renta petrolera a las transnacionales violando la Constitución.
Suministrar gas y condensados requeridos para la plena operación de
las plantas de Pemex Petroquímica y reactivar las cadenas
productivas regionales.
Modificar la ley reglamentaria del artículo 27 constitucional en el
ramo de petróleo para revertir la privatización y monopolio en
manos de extranjeros del transporte, almacenamiento, distribución
y comercio de gas natural.
d) En petroquímica:
Mantener la propiedad nacional sobre la industria petroquímica,
para restituir la responsabilidad exclusiva de Petróleos Mexicanos
en la producción y transformación de los hidrocarburos en
petroquímicos.
Modificar la Ley Reglamentaria del artículo 27 constitucional y
restaurar la clasificación de productos petroquímicos básicos y
secundarios, con base a criterios técnicos y a su importancia
estratégica, para el desarrollo competitivo de cadenas productivas,
dejando de lado los criterios políticos utilizados para justificar
las fracasadas privatizaciones.

Orientar la inversión para reactivar la producción en los
complejos petroquímicos de Petróleos Mexicanos, así como para
realizar las ampliaciones requeridas de acuerdo ala demanda interna
de petroquímicos.
Cancelar el arrendamiento, la administración y la comercialización
de los productos petroquímicos elaborados en el Complejo
Petroquímico Pajaritos a la empresa privada Mexichem, mismos que le
fueron cedidos por funcionarios que excedieron sus facultades
legales al arrendar un BIEN PROPIEDAD DE LA NACIÓN.
Reactivar las cadenas petroquímicas de Petróleos Mexicanos que
surgen del metano y los licuables (etano, propano y butano).
e) En transporte de hidrocarburos:
Aplicar un Plan de Emergencia para la Seguridad y Operación Sin
Riesgos que garantice el diseño, la construcción y la operación
óptima de las instalaciones y sistemas de transporte en ductos
terrestres críticos y de mayor riesgo para la población, la
infraestructura petrolera, la economía nacional y el medio
ambiente.
Desarrollar una política que privilegie la transportación por
ducto de los hidrocarburos, por ser económicamente más rentable y
seguro.
Fortalecer por parte del gobierno, la estrategia para el combate a
lrobo de petróleo crudo y petrolíferos, para eliminar e impedir
que se continúe con esta práctica que representa un grave daño
económico para la empresa.
Reconstrucción de la flota marítima de Petróleos Mexicanos para
el transporte de crudo y productos refinados.
5. Administrar con autonomía, eficiencia, transparencia y
sustentabilidad.
Reconvertir a la paraestatal en una sola empresa integrada.
Simplificar y transparentar los procesos administrativos,
principalmente los de adquisiciones y contratación de obras y
servicios.
Autonomía de gestión.
Revalorar la exigencia de autonomía de gestión, agitada
actualmente con intención privatizadora. La propuesta de los
técnicos y profesionistas contempla el cambio, administración
flexible, toma de decisiones en función del desarrollo de la
industria petrolera, desregulación acotada a los principios
constitucionales y una minuciosa revisión de los límites entre
autonomía y responsabilidad ante los mexicanos, que se refleje en
una relación (mas no ausencia de la misma) entre Petróleos
Mexicanos y sus órganos reguladores. En transparencia, asegurar una
adecuada rendición de cuentas a la sociedad y plena transparencia
en la administración de Petróleos Mexicanos.

Realizar todas las actividades de comercialización a nivel nacional
e internacional de forma directa y transparente por Petróleos
Mexicanos, por lo que el “holding” de empresas PMI Comercio
Internacional SA de CV, deberá reconfigurarse para ser directamente
dependiente del organismo de comercialización que se establezca, o
ser sustituido de acuerdo a los requerimientos de transparencia y
rendición de cuentas ineludibles.
Integrar representantes de la Unión Nacional de Trabajadores y
Técnicos Petroleros al Consejo de Administración de la empresa o,
en su caso, a un Consejo Técnico-Administrativo de Vigilancia al
Desarrollo y Operación de Petróleos Mexicanos.
Desarrollar una estrategia de participación ciudadana, bajo figuras
como la de un Consejo Consultivo, una Comisión Ciudadana de
Observación u otras, que incluya especialistas en la materia
(investigadorse, académicos, etc.).
6. Operar la industria petrolera con seguridad y respeto al ambiente
y a las comunidades.
Fortalecer los programas dirigidos a mantener niveles óptimos de
seguridad en las operaciones y procesos industriales.

Asegurar que todos los trabajos que desarrolle Petróleos Mexicanos
se ajusten a la normatividad de seguridad industrial y protección
ambiental.
Asumir la deuda ambiental con las comunidades de zonas petroleras,
particularmente en lo referente a enfermedades y contaminación de
suelo, subsuelo y mantos acuíferos.
Condicionar las expropiaciones para fines de explotación petrolera
a su pleno acuerdo y aceptación, verificable por procedimiento de
consultas legalmente validadas, a cambio de otros beneficios por
parte de los afectados.
7. Respeto irrestricto a los derechos humanos laborales.
Petróleos Mexicanos debe respetar los derechos laborales de los
trabajadores establecidos en los convenios internacionales y las
leyes laborales del país, principalmente los derechos de asociación
y libertad sindical de los trabajadores de la Unión Nacional de
Técnicos y Profesionistas Petroleros.
Cesar la intimidación a trabajadores que luchan por ejercer su
derecho de asociación, por democratizar su sindicato y/o por
defender la industria petrolera.
Facilitar el ejercicio transparente y sin condiciones de las
prestaciones contractuales.
Incluir en los contratos colectivos de trabajo un apartado en el
cual se salvaguarden los derechos de los trabajadores transitorios.
Denunciar y castigar de manera ejemplar a representantes de la
empresa, sindicatos y autoridades laborales involucradas en sobornos
o procedimientos dirigidos a perjudicar al trabajador o a la
empresa.

Garantizar programas de capacitación continua a todos los niveles,
con atención especial a las necesidades de corto plazo como
pudieran ser las perforaciones en aguas profundas y la construcción
de nuevas refinerías.
Aprovechar la experiencia y acervo de los trabajadores jubilados de
Petróleos Mexicanos en la capacitación de las nuevas generaciones,
la elaboración de proyectos de ingeniería o construcción de obras
y para proporcionar servicios a la industria y a la comunidad
petroleras.
Implementar programas de evaluación de la salud ocupacional, que
incluyen el acondicionamiento de la infraestructura y medios de
trabajo y el fomento de buenas prácticas para prevenir enfermedades
ocupacionales.
8. Recursos petroleros para el desarrollo de los pueblos. La energía
como un derecho de la humanidad.
Cancelar la participación de México en la Asociación para la
Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN), a fin de
romper con los vicios de la política petrolera actual que
subordinan a México a los intereses de los Estados Unidos.
Detener la integración energética asimétrica y subordinada de
México con los Estados Unidos e impulsar la integración con los
países latinoamericanos.

Cancelar el alineamiento de Petróleos Mexicanos a las exigencias de
los organismos financieros internacionales. Los problemas del sector
energético y petrolero de México son superables, pues existe
suficiente capacidad humana, técnica, material y financiera,
particularmente en Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de
Electricidad, para revertir los daños y el estancamiento que los
intereses transnacionales han provocado.
El futuro de la industria petrolera está en nuestras manos. Tiene
plena vigencia lo que afirmó el presidente Lázaro Cárdenas del Río
en el Decreto Expropiatorio de 1938; es urgente emprender la
“defensa, conservación, desarrollo y aprovechamiento de la riqueza
que contienen los yacimientos petroleros”, la infraestructura
petrolera y la calificación de sus trabajadores. A nosotros nos
corresponde reexpropiar la industria petrolera mexicana “por causas
de utilidad pública a favor de la nación”.
Por una industria petrolera bajo administración pública,
transparente, segura, productiva, sustentable, eficiente y respetuosa
del ambiente, las comunidades y los derechos humanos laborales.
¡La energía debe ser un derecho de la humanidad
y sus recursos
deben destinarse al desarrollo de los pueblos!