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miércoles, 7 de agosto de 2013

Texto del Pacto por México referente a hidrocarburos.

A continuación se transcribe el texto del pacto por México concerniente a Pemex e hidrocarburos. Como verán, la construcción discursiva deja mucho qué desear y no da claridad con respecto a ciertos términos, por lo que puede utilizarse como arma para la privatización.
 
Por otro lado, en su gira por Europa Enrique Peña expresó que en el Pacto por México estaba establecida la reforma a la Constitución para abrir la puerta a la privatización de Pemex, pero si se dan cuenta, en el texto no existe tal cosa (¿se habrá confundido?).
 
El asunto no es menor, pues lo que para unos puede significar la defensa de la soberanía nacional, para otros es la llave para vender la renta petrolera.

 
2.5. Realizar una reforma energética que sea motor de inversión y desarrollo. Se impulsará una reforma energética que convierta a ese sector en uno de los más poderosos motores del crecimiento económico a través de la atracción de inversión, el desarrollo tecnológico y la formación de cadenas de valor.
 
En el área de Petróleo y Gas se realizarán las siguientes acciones:
 
•Los hidrocarburos seguirán siendo propiedad de la Nación. Se mantendrá en manos de la Nación, a través del Estado, la propiedad y el control de los hidrocarburos y la propiedad de PEMEX como empresa pública. En todos los casos, la Nación recibirá la totalidad de la producción de Hidrocarburos. 
(Compromiso 54)
 
•PEMEX como empresa pública de carácter productivo. Se realizarán las reformas necesarias, tanto en el ámbito de la regulación de entidades paraestatales, como en el del sector energético y fiscal para transformar a PEMEX en una empresa pública de carácter productivo, que se conserve como propiedad del Estado pero que tenga la capacidad de competir en la industria hasta convertirse en una empresa de clase mundial. Para ello, será necesario dotarla de las reglas de gobierno corporativo y de transparencia que se exigirían a una empresa productiva de su importancia.
(Compromiso 55).
 
•Multiplicar la exploración y producción de hidrocarburos. Se ampliará la capacidad de ejecución de la industria de exploración y producción de hidrocarburos mediante una reforma energética para maximizar la renta petrolera para el Estado mexicano.
(Compromiso 56)
 
• Competencia en los procesos de refinación, petroquímica y transporte de hidrocarburos. Se realizarán las reformas necesarias para crear un entorno de competencia en los procesos económicos de refinación, petroquímica y transporte de hidrocarburos, sin privatizar las instalaciones de PEMEX.
(Compromiso 57)
 
• Fortalecer a la Comisión Nacional de Hidrocarburos. Se reformarán las leyes reglamentarias para ampliar las facultades y fortalecer al Órgano Regulador, es decir, a la Comisión Nacional de Hidrocarburos, e incluir obligaciones que permitan someter a PEMEX a las exigencias de eficiencia y transparencia que enfrentan las empresas petroleras del mundo.
(Compromiso 58)
 
• PEMEX como promotor de una cadena de proveedores nacionales. Se convertirá a PEMEX en el motor de promoción de una cadena de proveedores nacionales y se reforzará su papel en la producción nacional de fertilizantes.
(Compromiso 59)
 
• PEMEX como eje de la lucha contra el cambio climático. Se hará de PEMEX uno de los ejes centrales en la lucha contra el cambio climático, aplicando una estrategia que desarrolle energías renovables y ahorre energía.
(Compromiso 60)

domingo, 4 de agosto de 2013

PROYECTO ALTERNATIVO DE REFORMA PETROLERA DE LOS TÉCNICOS Y PROFESIONISTAS DE PEMEX parte III, Nuestra posición.


NUESTRA POSICIÓN.
Los trabajadores Técnicos y Profesionistas Petroleros, creemos que el destino de México ante la economía global en el corto, mediano y largo plazos, es la de convertirse en potencia económica tecnológico-industrial en el siglo XXI, como condición indispensable para garantizar bienestar y derechos humanos de todos los mexicanos. En consecuencia, rechazamos tajantemente que la solución a los problemas de la industria petrolera sea la inversión privada mediante inconstitucionales “alianzas estratégicas”, contratos de servicios múltiples, contratos integrales o la apertura de una parte de su capital en la Bolsa de Valores.
Por supuesto que queremos fortalecer a Petróleos Mexicanos, pero debe ser al paso de nuestra experiencia y los recursos humanos disponibles en nuestro país. Para nosotros, fortalecer a Petróleos Mexicanos no es ceder concesiones y contratos a empresas privadas transnacionales, ni despedir a los técnicos y profesionistas como en esos movimientos se hace, sino tener una planeación a corto, mediano y largo plazos. La competitividad nacional para producir bienes y servicios de alta calidad a precios iguales o menores a los de otras naciones, mediante la aplicación de la ciencia, la tecnología y la innovación, la formación y capacitación de los trabajadores, la eficiencia empresarial y de las instituciones públicas que permite elevar la productividad del trabajo humano en una relación sustentable con la naturaleza.
La competitividad nacional, entonces, la entendemos como UN NUEVO PACTO SOCIAL PARA CREAR Y DISTRIBUIR LA RIQUEZA Y EL INGRESO, que permita elevar de manera simultánea los salarios de los trabajadores, las utilidades empresariales y los impuestos, lo que en conjunto elevará de forma sostenida y sustentable la calidad de vida, el desarrollo humano y la esperanza de vida de toda la población, garantizando con ello las libertades, el Estado de derecho, los derechos humanos de los individuos, los derechos sociales de la nación y la soberanía o autodeterminación de la comunidad nacional.
Nuestra posición también parte de la siguiente convicción: El sector energético puede y debe ser el motor de la rendustrialización de México en el siglo XXI. Ello perfila a Petróleos Mexicanos como la columna vertebral de una amplia cadena productiva del país que ponga cuidado en educación y cultura, investigación y desarrollo tecnológico, servicios y estudios diversos, diseño y construcción de herramientas tecnológicas, desarrollo de plantas e infraestructura, comercialización llevada con eficiencia, responsabilidad y honestidad, sustentabilidad ambiental, etcétera.
Estamos justo a tiempo para recobrar nuestra soberanía y tenemos muchos puentes para lograrlo. Sólo por poner un ejemplo: ¿qué se puede hacer en el caso de la tecnología para extraer petróleo en aguas profundas, si como nación ya nos urgiera? Pues simplemente se puede rentar, como lo hacen las transnacionales Exxon-Mbil y Shell, mismas que no reparten sus ganancias con sus contratistas. Mejor aún, otra referencia y sólo como ejemplo también, puede ser el modelo brasileño con su desarrollo de tecnologías propias. Ese país invierte miles de millones de dólares anualmente en ello y en capital humano.
Estamos por una política que optimice la explotación de los recursos naturales, que garantice la seguridad energética para esta y futuras generaciones; que sea un ejemplo de transparencia y uso adecuado de los recursos públicos, así como en la inclusión de los costos y deberes ambientales y sociales en el desarrollo de las empresas.
Pretendemos ejercer nuestro derecho a decidir sobre el destino de la riqueza generada socialmente en la producción petrolera y su industrialización, y por un nuevo rumbo de nuestra nación.
Reiteramos nuestro rechazo absoluto a la participación de intereses privados y extranjeros en la funciones de planeación, dirección y control de las actividades estratégicas del país. Consideramos que por definición, la soberanía y las actividades estratégicas no deben estar de ningún modo sometidas o expuestas a los efectos de las llamadas leyes de mercado.
Por eso hemos decidido presentar propuestas elaboradas con riguroso soporte técnico y económico, como una contribución al debate por un proyecto para la industria petrolera, para garantizar -como ya dijimos- la soberanía, la seguridad energética y el suministro de hidrocarburos a corto y largo plazos, mediante la explotación racional del petróleo y el gas natural, para obtener el máximo beneficio social y propiciar el verdadero desarrollo del pueblo de México. Para ello, requerimos reconstruir un Petróleos Mexicanos bajo administración pública, transparente, seguro, productivo, sustentable, eficiente y respetuoso del ambiente, las comunidades y los derechos laborales.

sábado, 3 de agosto de 2013

PROYECTO ALTERNATIVO DE REFORMA PETROLERA DE LOS TÉCNICOS Y PROFESIONISTAS DE PEMEX

 
PRÓLOGO
La Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros –UNTyPP– presenta en este documento su propuesta energética, muy diferente a la iniciativa de reforma que se espera por parte del Lic. Enrique Peña Nieto, presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.
Como ya se está haciendo costumbre, a partir de 1982 y para darle vuela a los artículos de contenido nacionalista de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, el presidente en turno enviará al Poder Legislativo una iniciativa de reforma energética entreguista y privatizadora, ya sea a través de reformas a la propia Constitución Política o por la creación o modificación de leyes secundarias. Por lo tanto,
¡Alertamos a todos los mexicanos!
La situación es grave, porque las cámaras cuentan con mayoría de legisladores que tienen intereses en común con la clase empresarial.
Esta acción se hará sin duda con la intención de legalizar lo que anteriormente no estaba permitido: ceder el control de los energéticos a las grandes empresas transnacionales. El propósito de la reforma de Peña Nieto es abrir las puertas al capital privado nacional y extranjero en áreas que la Constitución Política de México reserva actualmente al uso y control exclusivo del Estado mexicano, por ser de carácter estratégico para el desarrollo industrial del país en beneficio de la población.
Frente a este intento de entregar al extranjero lo que queda de la industria petrolera, sostenemos que un sector energético nacional puede y debe ser el motor de la reindusrialización de México en el siglo XXI. Ello perfila a Petróleos Mexicanos como la columna vertebral de una amplia gama de cadenas productivas en el país. Requerimos reconstruir una industria petrolera nacional, bajo administración pública, transparente, segura, productiva, sustentable, eficiente y respetuosa de las comunidades y los derechos humanos laborales. Nuestro propósito es que este trabajo contribuya a la discusión y análisis crítico del tema que nos ocupa.

viernes, 2 de agosto de 2013

Cinco preguntas al 'quebrado' Pemex


Ante las pérdidas millonarias en Pemex durante la administración de Enrique Peña Nieto, valdría la pena hacer cinco preguntas
Por Ramón Alberto Garza - Martes 30 de julio de 2013

Antes de cuestionar el por qué de las pérdidas por 49 mil millones de pesos en el segundo trimestre del peñismo en Pemex, valdría la pena hacer cinco preguntas.
Porque si a estas alturas, con los precios del barril de petróleo a 100 dólares, la paraestatal mexicana no es rentable, no queremos imaginar qué pasará cuando el crudo se nivele en 60 o 70 dólares el barril.

PREGUNTA UNO.- ¿Cuánto se les paga a las corporaciones extranjeras como Bechtel, Haliburton y Schlumberger, entre otras, por sus contratos de perforación en tierra y en mar? ¿Qué porcentaje representa eso de la inversión anual total de Pemex?

PREGUNTA DOS.- ¿Podrían darnos el listado de las cinco principales navieras que transportan el crudo mexicano a su destino de venta? ¿Conocemos el nombre de sus accionistas? ¿Son mexicanos o extranjeros?

PREGUNTA TRES.- ¿Podríamos tener el listado de los 10 principales brookers de crudo a los que le vende nuestro petróleo Pemex Internacional? ¿En cuánto se lo vendemos? ¿En cuánto lo venden ellos? ¿En qué países están anclados?

PREGUNTA CUATRO.- ¿Cuánto paga Pemex a las refinerías texanas como Deer Park por la refinación de nuestro crudo para devolverlo como gasolina a México porque dicen que aquí no es negocio refinar? ¿Quiénes son los accionistas de esas refinerías?

PREGUNTA CINCO.- ¿De quién es el negocio de transportar  las gasolinas de las refinerías de Texas a los depósitos regionales de México? ¿Cuántos concesionarios son y cuántas pipas tienen cada uno? ¿Quién elige a esos empresarios o políticos?

Una vez que se respondan estas preguntas podremos saber cómo es que Pemex está convertida en la única petrolera mundial que registra pérdidas multimillonarias con estos precios récord de petróleo.

Una vez que conozcamos el detalle de esos cuestionamientos, sabremos en realidad quiénes son actualmente, sin reforma energética, los que de verdad usufructúan en privado los beneficios de una paraestatal  que se dice “de todos los mexicanos”.

Una vez que nos digan que las pérdidas obedecen a la elevada carga fiscal que Hacienda le impone a Pemex, todavía valdrá la pena conocer las respuestas a las cinco preguntas.

Una vez que los mexicanos seamos capaces de abrir los ojos para entender que nuestro petróleo ya es hoy un negocio privado, entonces demandaremos una reforma energética, pero para rescatar el petróleo para devolverlo a los mexicanos.

Por lo pronto nos conformamos con que el nuevo gobierno explique por qué en el último año del calderonismo se hablaba de sólidas utilidades petroleras y hoy en el primer semestre del peñismo ya pintamos de rojo el balance del oro negro.

miércoles, 24 de julio de 2013

PROCLAMA ¡A DEFENDER EL PETRÓLEO Y LA ECONOMÍA DE LAS FAMILIAS MEXICANAS!


México vive la más grande decadencia política, económica, social y de seguridad de su historia. Eso se debe a que sus gobiernos llevan 30 años saqueando los bienes de la nación y despojando de sus derechos a los mexicanos.

Bajo el pretexto de la modernización se privatizaron los bancos, aerolíneas, ingenios azucareros, puertos, aeropuertos, minas, carreteras y otras empresas públicas. Ya en manos privadas quebraron y el gobierno las rescató con recursos del erario público. Al privatizar más de mil empresas de la nación, el Estado mexicano obtuvo 30 mil millones de dólares, pero al rescatarlas poco después, gastó 90 mil millones de dólares.

Todavía estamos pagando el rescate bancario y ya nos quieren imponer desde el gobierno federal la entrega de la industria petrolera y de sus enormes ganancias a compañías extranjeras.

Pemex es la empresa más rentable de México y el gobierno federal dice que no va a venderla ni privatizarla. Pero no es necesario vender las instalaciones de una empresa pública para privatizar su actividad. Por ejemplo, nunca se ha vendido un solo fierro de la Comisión Federal de Electricidad pero la mitad de la generación eléctrica del país ya la producen compañías privadas extranjeras; por mantener sus negocios se cobran elevadas tarifas de la luz. Eso quieren hacer ahora con el petróleo.

Cada año el país obtiene del petróleo un billón 250 mil millones de pesos, o sea, unos 100 mil millones de dólares. Eso representa 40% del presupuesto nacional. En otras palabras, cuando se construye una escuela, 40% del dinero proviene del petróleo; cuando se edifica un hospital, 40% de los recursos vienen del petróleo; cuando se le paga a los maestros o a los doctores del ISSSTE o del IMSS, 40% de sus salarios provienen del petróleo; de la misma forma, el 40% del monto de las pensiones de los empleados públicos. Con el petróleo también se paga 40% de los libros de texto gratuito, de la vivienda de interés social y de la distribución del agua. El petróleo financia la tranquilidad de las familias mexicanas y es la base de nuestra independencia económica.

Si se entrega la riqueza petrolera a empresas privadas, así sea parcialmente, las finanzas públicas dejarán de recibir más de un tercio de sus ingresos. ¿Y quién va a pagar el faltante? Las clases medias y los más pobres, ya que el gobierno aumentaría los impuestos, mientras seguirá perdonando a los grandes empresarios el pago de sus contribuciones fiscales.

Por eso quieren aumentar el IVA de 16 al 19% y extenderlo a medicinas, alimentos, libros, transporte, colegiaturas y vivienda; esto sería un duro golpe a la economía de la mayoría de las familias mexicanas, ya que en estos rubros gastan 90% de sus ingresos. Es inevitable que la privatización del petróleo conduzca al incremento de impuestos.

Las compañías extranjeras sólo ambicionan quedarse con las enormes ganancias que genera el petróleo y no invertirán en el desarrollo de México. Cuando fueron dueñas del petróleo mexicano no pagaban impuestos y daban salarios miserables a sus trabajadores.

El petróleo es la principal riqueza del país y la última industria que queda en manos de la nación. Todo lo demás ha sido entregado a empresas privadas, nacionales y extranjeras. Si se privatizan las ganancias del petróleo aumentarían los impuestos pero también el desempleo, la pobreza y la violencia. En suma, se cancelaría el futuro de millones de jóvenes.

Llamamos al pueblo de México a defender el petróleo para la nación y la economía de las familias, con información, organización y movilización pacífica.
 

¡NO A LA PRIVATIZACIÓN DEL PETRÓLEO!
¡NO AL AUMENTO DEL IVA!
¡TODOS AL ZÓCALO DE LA CIUDAD DE MÉXICO EL DOMINGO 8 DE SEPTIEMBRE A LAS 10 DE LA MAÑANA, CON ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR!
La esperanza de México

México, julio de 2013